En un entorno empresarial cada vez más complejo y regulado, la implementación de programas de prevención de delitos, conocidos como compliance penal, se ha vuelto esencial para salvaguardar la integridad y la reputación de las empresas. Estos programas no solo cumplen con las obligaciones legales, sino que también ofrecen una serie de ventajas que contribuyen significativamente a la eficiencia, la reputación y la sostenibilidad a largo plazo de las organizaciones. En este artículo exploramos las ventajas de contar con un programa de compliance penal en la empresa.

¿QUÉ ES EL COMPLIANCE PENAL Y PARA QUÉ SIRVE?

El compliance penal, o cumplimiento normativo en materia penal, es el conjunto de medidas y procedimientos que adoptan las personas jurídicas para prevenir, detectar y sancionar los posibles delitos que puedan cometer sus representantes, empleados o colaboradores en el ejercicio de su actividad.

En España, el Código Penal establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas por los delitos cometidos en su nombre o por cuenta de ellas, por sus representantes legales y por quienes, estando sometidos a su dirección o control, actúen en su nombre o representación, así como los requisitos y las condiciones que deben cumplir los programas de compliance penal para exonerar o atenuar dicha responsabilidad

El compliance penal sirve para proteger a las personas jurídicas de las graves consecuencias que puede acarrear un incumplimiento penal, como multas, inhabilitaciones, disolución, pérdida de reputación, etc. Además, el compliance penal contribuye a fomentar una cultura ética y responsable en la organización, que mejora su imagen y su competitividad.

¿QUÉ VENTAJAS TIENE EL COMPLIANCE PENAL PARA LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS?

Entre las principales ventajas que tiene el compliance penal para las empresas se pueden destacar las siguientes:

  • Evitar o reducir las sanciones penales. El compliance penal permite a las empresas demostrar que han adoptado medidas eficaces para prevenir y controlar los riesgos penales, lo que puede suponer una exención o una atenuación de la responsabilidad penal en caso de que se produzca un delito. Según el Código Penal, las personas jurídicas que cuenten con un programa de compliance penal adecuado podrán quedar exentas de responsabilidad penal si se cumplen los siguientes requisitos:
    • Que el órgano de administración haya adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisión del delito, modelos de organización y gestión que incluyan las medidas de vigilancia y control idóneas para prevenir delitos de la misma naturaleza o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión.
    • Que la supervisión del funcionamiento y del cumplimiento del modelo de prevención implantado haya sido confiada a un órgano de la persona jurídica con poderes autónomos de iniciativa y de control o que tenga encomendada legalmente la función de supervisar la eficacia de los controles internos de la persona jurídica.
    • Que los autores individuales hayan cometido el delito eludiendo fraudulentamente los modelos de organización y de prevención.
    • Que no se haya producido una omisión o un ejercicio insuficiente de sus funciones de supervisión, vigilancia y control por parte del órgano al que se refiere el párrafo anterior.
  • Mejorar la reputación y la confianza. El compliance penal implica el compromiso de la empresa con el cumplimiento de la ley y con los principios éticos y de responsabilidad social corporativa. Esto genera confianza y credibilidad ante los clientes, los proveedores, los inversores, los empleados, las autoridades y la sociedad en general. El compliance penal también favorece la transparencia y la rendición de cuentas de la empresa, lo que facilita el control y la supervisión de sus actividades y resultados.
  • Aumentar la competitividad y la innovación. El compliance penal puede ser un factor de diferenciación y de valor añadido para la empresa, que puede ofrecer productos y servicios de mayor calidad y más seguros, adaptados a las necesidades y expectativas de los consumidores y de la normativa aplicable. El compliance penal también estimula la innovación y la mejora continua de los procesos y las prácticas de la empresa, lo que le permite optimizar sus recursos, reducir sus costes y aumentar su eficiencia y productividad.
  • Acceder a nuevos mercados y oportunidades de negocio. El compliance penal facilita el cumplimiento de los requisitos legales y regulatorios que se exigen para operar en determinados sectores o países, lo que abre las puertas a nuevos mercados y oportunidades de negocio. El compliance penal también puede ser un requisito o un criterio de valoración para participar en concursos públicos, licitaciones, subvenciones, contratos, etc.

¿CÓMO IMPLANTAR UN COMPLIANCE PENAL EN LA EMPRESA?

Para implantar un compliance penal en la empresa, se deben seguir los siguientes pasos:

  • Realizar un análisis de riesgos penales. Se trata de identificar y evaluar los posibles delitos que pueden cometerse en el ámbito de la actividad de la empresa, teniendo en cuenta los factores internos y externos que pueden influir en su ocurrencia y en su gravedad.
  • Diseñar e implementar un programa de compliance penal. Se trata de establecer las medidas y los procedimientos adecuados para prevenir, detectar y sancionar los riesgos penales identificados, así como para fomentar una cultura de cumplimiento en la organización. El programa de compliance penal debe incluir, entre otros elementos, los siguientes:
    • Un código de conducta que defina los valores, los principios y las normas que deben regir el comportamiento de la empresa y de sus integrantes.
    • Un órgano de compliance que se encargue de supervisar, vigilar y controlar el cumplimiento del programa, con autonomía e independencia.
    • Un canal de denuncias que permita comunicar de forma confidencial y segura las posibles irregularidades o incumplimientos que se detecten o se sospechen.
    • Un sistema de formación y sensibilización que garantice que todos los miembros de la organización conocen y comprenden el programa de compliance penal y sus obligaciones.
    • Un sistema de control y auditoría que verifique la eficacia y el funcionamiento del programa de compliance penal, así como la detección y corrección de las posibles deficiencias o desviaciones.
    • Un sistema de sanciones que refuerce el cumplimiento y desincentive el incumplimiento del programa de compliance penal.
  • Revisar y actualizar el programa de compliance penal. Se trata de adaptar el programa de compliance penal a los cambios que se produzcan en el entorno legal, regulatorio, social o empresarial, así como a las lecciones aprendidas de la experiencia y de las mejores prácticas. El programa de compliance penal debe ser objeto de una revisión periódica (al menos una vez al año) y de una mejora continua.

CONCLUSIÓN

En el complejo entorno empresarial actual, el compliance penal se presenta como una herramienta estratégica y esencial para garantizar la sostenibilidad y el éxito a largo plazo de las empresas. Al invertir en la prevención de delitos, las empresas no solo cumplen con las leyes y regulaciones, sino que también construyen una base sólida para el crecimiento sostenible y la confianza de todas las partes interesadas. La integridad empresarial no solo es una obligación legal, sino también una inversión inteligente en el futuro.

Por ello, es recomendable que todas las empresas, independientemente de su tamaño o sector de actividad, consideren la implantación de un sistema de compliance penal.